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“Hemos de convivir con nuestros habituales fracasos, de los que se aprende más que del éxito”

DANIEL INNERARITY, filósofo [LA ENTREVISTA]

 

  • LAS NUEVAS TECNOLOGÍAS HAN CAMBIADO NUESTRA FORMA DE RELACIONARNOS. ¿EN QUÉ HA AFECTADO ESTE CAMBIO A NUESTROS VALORES?

Fundamentalmente han crecido las posibilidades de comunicación, lo que tiene grandes ventajas y algunos inconvenientes. Las nuevas tecnologías no son ni antropológica ni éticamente neutras.

 

  • A GLOBALIZACIÓN ¿CÓMO HA AFECTADO A NUESTRO ORDEN DE VALORES?

Para mí, la principal aportación, su aspecto más positivo, es que se han difuminado mucho las distinciones entre el afuera y el adentro, el nosotros y ellos, de manera que la identificación y prosecución de los intereses propios están de algún modo enlazadas con los intereses ajenos, en contextos de interdependencia. Esto obliga a desmontar esquemas de unilateralidad, soberanía o frontera, y a diseñar estrategias más sutiles que exigen nuevas formas de cooperación.

 

  • ¿ES ESTO BUENO, MALO, UNA AMENAZA...?

Todos los fenómenos sociales no son ni buenos ni malos, sino todo lo contrario. Lo peor de la globalización es que sea selectiva: que sólo se avance en la globalización técnica, comunicativa o financiera, pero no se avance (que algunos incluso lo impidan expresamente) en la globalización de la educación o los derechos. Hay un desequilibrio en nuestra cultura que consiste en que se han unificado mucho los lenguajes tecno-científicos y somos casi analfabetos en la gramática de los bienes comunes, a la hora de articular jurídica y políticamente una sociedad mundial.

 

  • EN UNA SOCIEDAD COMO LA NUESTRA, EN LA QUE LA INCERTIDUMBRE ES UNA CONSTANTE VITAL, ¿QUÉ ELEMENTOS GENERAN CONFIANZA?

Los momentos de cambio acelerado suelen ser ocasiones muy propicias para el ejercicio del sentido común: y éste nos indica que hay cosas que cambian menos de lo que parece. Siempre es valiosa la sinceridad, el trabajo bien hecho, la solidaridad, la generosidad, los horizontes amplios y compartidos. En esos valores podemos confiar siempre.

 

  • LAS EMPRESAS ACTUALES, ¿HAN TENIDO QUE REINVENTARSE PARA ADAPTARSE A LA SOCIEDAD MODERNA?

El mundo empresarial tiene una continua fuente de aprendizaje: la realidad que aprueba o desmiente sus expectativas. Eso explica su enorme vitalidad. El mundo de la universidad o la política, por ejemplo, tiene menos acreditaciones objetivas y por eso registra peor sus fracasos, con los que puede convivir mucho tiempo, demasiado, y corregirse poco o lentamente. Eso no significa que la universidad o la política hayan de regirse con criterios empresariales, pero han de buscar procedimientos para, sin renunciar a su identidad específica, desarrollar formas de organización más inteligente.

 

  • EL DEBATE ACERCA DE LOS VALORES EN LA EMPRESA ESTÁ COBRANDO FUERZA, PERO ¿DE VERDAD LAS EMPRESAS SE DETIENEN A PENSAR EN QUÉ VALORES DEBEN POTENCIAR Y PROYECTAR?

No conozco suficientemente el mundo empresarial como para decir lo que las empresas hacen, pero sí puedo asegurar que, como todo grupo humano, una organización empresarial pone en juego valores aunque no lo pretenda expresamente. Reflexionar sobre ellos es una forma de racionalidad, que no se aplica sólo a cuestiones supuestamente neutrales desde un punto de vista ético, como la organización o la tecnología. Todo avance en valores es un incremento de racionalidad.

 

  • ESO ES ALGO QUE SE HACE SIEMPRE ¿O SÓLO CUANDO LAS EMPRESAS VAN BIEN?

Cuando las cosas van bien los valores tienden a pensarse como algo decorativo; cuando van mal, aparecen como algo trágico. Probablemente sean dos extremos de los que hay que huir. Los valores son una cuestión más que cosmética, no están en la superficie, sino en el fondo de las cosas, Por otro lado, hemos de convivir con nuestros habituales fracasos, de los que se aprende generalmente más que del éxito.

 

  • ¿CUÁLES CREE QUE SON LOS VALORES FUNDAMENTALES QUE DEBEN REGIR LAS RELACIONES EMPRESARIALES?

Dependerá en buena medida del tipo de empresa. Siento ser un poco abstracto, pero es una de las pocas licencias que se nos permiten todavía a los filósofos. De manera general, a mí me gusta incidir en la exigencia de que una organización respete la complejidad, organice sin jerarquizar ni centralizar, articule inteligentemente los intereses, aprenda a cooperar, gestione el desorden y gobierne bien el conocimiento.

 

  • SEGÚN USTED, LA EXCESIVA DISCIPLINA Y LA NORMATIVA AHOGAN LA INNOVACIÓN; EN ESPAÑA ESTAMOS A LA COLA EN CUANTO A PAÍSES INNOVADORES ¿ES ESTO PORQUE SOMOS MUY “DISCIPLINADOS”?

La falta de creatividad puede deberse tanto al exceso de orden como al exceso de desorden. Ambos extremos son igualmente esterilizadores y toda organización ha de encontrar su punto de equilibrio.

 

  • ¿HASTA QUÉ PUNTO ES FUNDAMENTAL LA COOPERACIÓN PARA INNOVAR?

Decía el pragmatista americano Peirce que lo que sólo lo sabe uno no lo sabe nadie. En una sociedad del conocimiento no ocurre que sepamos mucho, sino que sabemos muy poco… en relación a lo que debería saberse para afrontar los retos que tenemos delante. La mejor manera de combatir esa perplejidad es contar con los demás. La innovación surge en el seno de comunidades de aprendizaje.

 La entrevista de Ibermática

Fotografía de Daniel Innerarity

El perfil de Daniel Innerarity