Ibermática ha desarrollado el proyecto 'Justina', que transmite los valores de la Justicia a los niños
Desde su creación, allá por el mes de noviembre del año 2000, JustiziaNET, la web de la Administración de Justicia en el País Vasco ha ido creciendo. Aquella primera ‘página’ únicamente contaba con información elemental, que ha ido ampliándose en función de las necesidades que se han detectado, hasta convertirse en lo que es hoy: un espacio para acercar la realidad de la Justicia a todos los ciudadanos; incluso a los más pequeños.
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El camino ha sido largo, y siempre ha tenido el mismo objetivo: la calidad en el servicio público. Tal es así que, a los cambios en los contenidos, se han añadido cambios en su estructura gráfica e importantes mejoras en el área de la accesibilidad. Como afirman los responsables de esta área “estamos haciendo esfuerzos en hacer más transparente y cercana una institución, generalmente desconocida, como la Administración de Justicia, poniendo a disposición de la ciudadanía, a través de medios telemáticos, y de una manera sencilla e intuitiva, servicios de primer orden”. En JustiziaNET pueden encontrar respuesta a sus demandas, desde personas que nunca han mantenido ninguna relación con la Justicia, hasta profesionales del Derecho, y es que, la estructuración de esta web permite recabar información básica sobre un tema determinado, o ampliarla con todo tipo de documentos de interés y legislación, así como utilizar servicios ‘on-line’. “Éste es el verdadero éxito de la Web: la implementación de contenidos meramente informativos con otros de carácter instrumental”, aseguran sus responsables.
A todos los colectivos Como consecuencia del objetivo estratégico fijado de llegar a todos los colectivos, se han realizado intentos para acercar, de diferentes maneras, esta institución a los niños, todo un reto debido a la complejidad del funcionamiento de la Justicia, a lo que hay que añadir el lenguaje extremadamente especializado y el pensamiento de que la Justicia era un “mal necesario”. Ibermática, teniendo en cuenta estas dificultades, ha desarrollado un proyecto que, eliminando estos aspectos negativos, ha sido capaz de transmitir los valores de la Justicia a los más pequeños. De esta manera ha nacido “Justina”, un hada buena que nos invita a conocer, a través de un recorrido virtual, su mundo mágico lleno de sorpresas y juegos que llevan implícitos los valores que queremos transmitir a los niños y niñas.
Pruebas y juegos El recorrido planteado por Justina consiste en ir superando una serie de pruebas y juegos para llegar al objetivo final. Cada prueba, en forma de nube, incluye un texto introductoria del valor que propugna e, íntimamente relacionado con él, la actividad lúdica de que se trate. Estos “juegos” han sido desarrollados para ser realizados de manera satisfactoria por cualquier menor, ya que no se trata de pruebas que requieran de gran destreza o habilidad, sino que, teniendo en cuenta la capacidad “limitada” de movimientos de los niños, se basan en pequeños desplazamientos con el ratón, movimiento de piezas, puzzles, elegir la respuesta correcta, decidir sobre lo verdadero o falso, o realizar ejercicios de retentiva uniendo parejas. Los niños que lleguen hasta el final habrán conocido todos los valores básicos que se quieren inculcar, de una manera comprensible y cercana a los mismos, con ejemplos reales y alejados de los tópicos que sobre esta materia suelen emplearse.
Pedagogía activa Teniendo en cuenta que, en nuestra sociedad, las nuevas tecnologías forman parte de la vida de los menores, y son un recurso más dentro del proceso de enseñanza y aprendizaje, es esencial seguir unas determinadas pautas a la hora de realizar un diseño de este tipo, fomentando la curiosidad, la investigación, la iniciativa y la reflexión. Es necesario captar y partir de los intereses de los niños, ya que la necesidad surge cuando deseamos algo, cuando es capaz de despertar nuestro interés y, por tanto, hay una motivación interna. A partir de ahí se puede realizar un aprendizaje ameno y divertido. Los niños van a aprender porque de verdad quieren hacerlo. El niño es el protagonista de su propio aprendizaje, es quien razona y da soluciones, sólo, con sus compañeros, con su familia, con sus profesores… aporta ideas, descubrimientos, siendo cada vez más autónomo y desarrollando más estrategias en la resolución de conflictos y en la toma de decisiones. Cada vez que se soluciona un problema, se generan estructuras cognitivas nuevas, que además ayudan a resolver nuevos conflictos y a desarrollar nuevas estrategias de planificación ante las dificultades. Así, conociendo la Justicia a través de Justina, el niño o niña, investiga, planifica, resuelve conflictos, reconduciendo el proceso y ajustándolo constantemente. Estructurando, relacionando y fijando, de forma rápida, los contenidos a aprender, ya que es muy motivador para los niños y niñas, y el hecho de pasar de una aventura a otra es ya una pequeña victoria. El niño debe descubrir el contenido, organizarlo, elegir y construir; por lo tanto, no debemos ofrecerles actividades que sólo le permitan acertar o fallar, sino actividades abiertas, flexibles, que permitan equivocarse y volver a reconstruir la acción de diferente manera, potenciando el pensamiento divergente. Es importante tener en cuenta la colaboración y aportación de las familias en el proceso educativo, siendo fundamental su apoyo e implicación para poder llevar a cabo las actividades propuestas. Y esto es sólo el principio, pues dado el éxito de esta iniciativa, y la capacidad de hacerla extensiva a otras áreas e instituciones, ya se están explorando nuevas vías para llegar y educar cada vez a más niños en éstas y otras temáticas. |
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