Alberto Coto: “El ser humano tiene límites, pero hay que encontrarlos,y en la búsqueda siempre vamos a ir mejorando”
Alberto Coto es la persona más rápida del planeta haciendo cálculos mentales. Ha ganado seis títulos de campeón mundial en esta disciplina, obtuvo dos oros y una plata en la Olimpiada del Deporte Mental de Estambul y posee desde hace años el récord Guines por haber sumado cien números de un dígito en 19,23 segundos (desde 1999 ha obtenido récords Guiness hasta en trece ocasiones). Reconoce que tiene una habilidad innata para el cálculo mental, pero no podría haber conseguido todos estos éxitos “sin concentración, entrenamiento, método” y, sobre todo, “sin fe en mí mismo y en que los podía conseguir”.
Marzo, 2010
San Sebastián
PERFIL
Nacido
en 1970 en la localidad asturiana de Lada de Langreo, en un primer
momento sus pasos le dirigieron hacia el mundo de la economía, pasando
por la Facultad de Empresariales y licenciándose en Ciencias del
Trabajo. Y aunque ya con cinco años deslumbraba a su familia con los
cálculos mentales, no inició su carrera como calculista hasta 1998,
tras conseguir el primer premio en el programa de televisión ¿Qué
apostamos? Su pasión por las matemáticas le ha llevado a trabajar
algoritmos de forma autodidacta, convirtiéndole en una referencia
mundial en el campo de la pedagogía matemática y de las técnicas de
fortalecimiento de la mente.
De
hecho, ya desde el colegio fue creando su propio sistema de
aprendizaje. No le servían las estructuras de memorización que le
enseñaban los profesores y decidió aplicar su propia lógica. En este
sentido, lamenta que los alumnos aún afronten las matemáticas con
miedo, y aboga por un modelo en el que domine la lógica y la deducción.
“Hay que motivar y hacer ver que los números están en todas partes y
que se puede jugar con ellos. Es necesario explicar para qué sirven y
hacerlas más populares, porque algo sólo puede ser amado cuando es
conocido”, afirma.
El
propio Alberto se dedica a enseñar matemáticas a los niños de esta
manera y tiene previsto crear escuelas en México para mejorar la
capacidad matemática de los jóvenes del país. Amante también del
atletismo y del ciclismo, opina que el buen manejo de los números es
sumamente beneficioso para todos los aspectos de la vida, por eso
además imparte conferencias y cursos sobre la potenciación de la mente
a través del cálculo y concentración para todo tipo de público en
escuelas, institutos, universidades y empresas.
Su
currículum es impresionante. ¿Cuál es el secreto de su
éxito?
El
único secreto es creerte que puedes conseguir todo lo que te propongas.
A partir de ahí, dentro de lo que es el cálculo mental tiene que haber
mucho entrenamiento y mucha capacidad de concentración, porque el
calculista debe funcionar de una manera “autística” . Hay que olvidarse
del entorno, de lo que perciben los sentidos, y limitarse a hacer el
cálculo rápido, porque si te desvías medio segundo estás perdido. En
resumen: concentración muy trabajada e interiorizada, entrenamiento
constante, desarrollo de la inteligencia intrapersonal que te va a
permitir creértelo, y también método.
Una
de esas patas es el entrenamiento. ¿Cómo es el
suyo?
En mi
caso el entrenamiento lo hago en el día a día. Es una habilidad que
puedo aplicar en cualquier momento y situación para perfeccionar el
manejo de los números. De hecho aprendí a calcular con el Tute, un
juego de cartas. Hoy en día juego mucho al Poker Texas Holdem, y
calculo continuamente cuando estoy en una partida. Hago muchos cálculos
probabilísticos con cada mano, y eso ya es entrenamiento. Haciendo las
compras calculo los porcentajes de descuento y en el extranjero calculo
el precio en euros. Otro entrenamiento peculiar es jugar con las placas
de matrícula de los coches. Yo las descompongo en sumas de cuatro
cuadrados. Son formas de ir entrenando. Cuando leo u oigo una fecha,
automáticamente mi mente ya desde el subconsciente calcula el día de la
semana.
Cuando
prepara una competición, ¿difiere en algo el
entrenamiento?
No, no
ganaría nada entrenando más, en todo caso algo de confianza, ya que el
ser humano es así y necesita reafirmarse continuamente. En la
competición el calculista se parece un poco al corredor de 100 metros
lisos, hay que buscar la mejor predisposición para calcular rápido,
para soltar esa “agresividad” del cálculo rápido sobre el papel.
Escuchar heavy metal es una buena fórmula, porque segregas adrenalina y
puedes ir incluso más rápido.
¿Por
qué decidió empezar a “ganarse la vida” mediante el
cálculo?
Yo no
es que quisiera ser calculista. Ya de pequeño calculaba rápido pero
también habitaba en la caverna de Platón, pensaba que era normal y que
la demás gente era muy lenta. Tenía mi propia percepción de la
realidad, hasta que en 1995 vi a un concursante del programa Qué
Apostamos que hizo una prueba de cálculo que yo hacía bastante más
rápido. Eso me abrió los ojos de una forma objetiva, y observé que
nadie había sumado o multiplicado más rápido. A partir de ahí comenzó
mi carrera como calculista.
¿Cuál
ha sido el logro del que está más orgulloso?
Más que
los récord Guiness, que suelen vender más, valoro los títulos de
campeón del mundo. En concreto los tres que conseguí en Leipzig en
2008, suma, multiplicación y cómputo global, porque compites con
calculistas de otras nacionalidades y es todo mucho más limpio, es pura
competencia.
Lleva
ganando seis años. ¿En este nivel no es usted mismo ya su
rival?
En
pruebas de sumar y multiplicar, que son mi fuerte, yo soy mi propio
rival. Puedo no ganar porque si fallo un cálculo más (en sumas hay
1.000 sumas y en multiplicaciones más de 2.000 operaciones mentales)
que otro de los competidores, él gana a pesar de la rapidez. Todo
depende de que yo atine todo, y si atino todo, en rapidez
gano.
¿Cómo
termina las competiciones?
Agotado.
Lo
pregunto porque sé que prepara maratones y supongo que, además de la
capacidad mental, en una competición un buen físico será también
importante… ¿Cree que el buen estado de forma influye en su velocidad
de cálculo?
Estar
bien preparado físicamente ayuda porque las pruebas de cálculo son de
fondo, con mucho consumo de mielina, la sustancia de la que se nutren
las neuronas, y ahí también entra un plano físico. Por tanto, correr un
maratón, que es resistencia, también ayuda al cálculo en pruebas de
duración.
¿Ejercitar
el cálculo puede aumentar la capacidad mental en otros
ámbitos?
Sin
lugar a dudas, pero nunca cayendo al plano autístico, porque tengo
compañeros que tienen autismo y han desarrollado mucho una capacidad
concreta, pero no otras. Desarrollar la capacidad de cálculo implica
que vas a hacer relaciones numéricas mucho más intensas, vas a ver el
mundo de una forma más numérica, con lo que te va a dar ventajas, y vas
a tener una capacidad mucho más lógica, más racional, lo que lleva a
tomar decisiones más rápidas y eficientes.
¿Cómo
se puede aplicar el cálculo a la hora de
innovar?
Yo por
ejemplo trabajo mis propios algoritmos. Continuamente tengo que crear
los algoritmos que mejor se adapten a mí, para hacer luego los
cálculos. Por ejemplo elaboré un algoritmo para hacer raíces cúbicas.
Procuro descubrirlo por mi cuenta. Desde el punto de vista pedagógico,
hacer cálculo rápido y a partir de ahí explicar métodos o cómo
potenciar la capacidad matemática es algo muy
innovador.
¿Eso
se puede patentar? (risas)
Es
complicado, porque aunque se te ocurra a ti luego descubres que antes
alguien había pensado algo parecido. Es difícil ver hoy en día algo que
nadie antes haya hecho. También hay que destacar que cualquier avance
científico tiene detrás herramientas matemáticas.
¿Cómo
se descifra el código de la innovación?
En
realidad, el código de la innovación no es tan difícil de descifrar. La
clave es romper con la rutina, con lo establecido. En todos los
procesos siempre habrá algo rutinario pero también existirán aspectos
para innovar. Evidentemente, la innovación supone un riesgo pero es
necesario.
Usted
posee varios récords del mundo. ¿Dónde puede estar el límite de la
capacidad mental humana? ¿Existe?
El
límite existir existe, pero hay que encontrarlo, y en la búsqueda
siempre vamos a ir mejorando. Aunque más que buscar un límite, se trata
más de que cada persona busque el suyo, ése es el secreto dentro de la
individualidad. Por poner un ejemplo concreto en mi disciplina, a la
hora de sumar 100 dígitos a toda velocidad, hay que tener en cuenta que
el cerebro humano tarda 190 milésimas de segundo en ver un número.
Quizá exista alguna persona más rápida que lo haga en 180 milésimas a
través de entrenamiento, pero ahí hay un límite
fisiológico.
¿Puede
pasar como en los 100 metros lisos, donde aparezca alguien sobrehumano
como Usain Bolt?
Lo de
Bolt es absolutamente espectacular. Yo creo que podría pasar
perfectamente. De la misma forma que creo que podría haber una persona
que en el disparo de salida salga antes de 110 milésimas de segundo por
pura naturaleza. Son casos especiales, pero casos especiales hay, y por
qué no aquí también.
¿El
inteligente nace o se hace?
Aunque
dar una cifra es complejo yo diría que al 50%. Para ser calculista hay
que tener una cierta base innata, para mejorar, ser bueno y ser campeón
del mundo, no. Volviendo a Bolt, para correr como él hay que tener una
condición innata. Yo por mucho que me empeñe nunca voy a correr 100
metros en 9.58. Pero también es cierto que, si entreno, mejoro
mucho.
Ha
sido campeón muchas veces, ¿qué retos de futuro se marca
ahora?
En el
plano de marcas concretas es difícil conseguir algo más que no sea
mantenerse. Este año intentaré hacerlo lo mejor posible y revalidar los
títulos. En otros ámbitos me planteo muchas
ambiciones.
¿Se
puede mencionar alguna?
Ahora
estoy muy centrado en Latinoamérica, y en concreto en México. Hace poco
celebramos un campeonato de cálculo entre escuelas. Una de mis ideas es
institucionalizar los campeonatos de cálculo, al estilo de una
olimpiada matemática. Además se trata de un país que tiene mucho
problema con la educación matemática. También tengo como objetivo a
medio plazo crear escuelas con un tipo de enseñanza o metodología para
mejorar el nivel matemático del país.
¿Cuál
ha sido el reto más difícil al que se ha
enfrentado?
Ir a un
campeonato del mundo e intentar quedar primero ya es un reto. La prueba
más compleja puede ser la multiplicación, en la que hay que hacer diez
multiplicaciones consecutivas de 8 por 8 dígitos. Una vez en casa sí
que intenté multiplicar dos cifras de 30 dígitos cada uno, lo terminé,
lo hice sólo para ver qué se sentía.
Da
gran importancia a la concentración y a la relajación. ¿Cómo se pueden
aplicar a la gestión empresarial?
Una
toma de decisiones siempre debe producirse desde una pauta de
relajación, no se puede tomar una decisión con estrés porque es muy
probable que al final sea errónea. Para todo en la vida para tomar
decisiones hay que aprender a relajarte, concentrarte, y tener una
visión numérica más amplia y una mayor rapidez. Yo cuando negocio con
mi representante en México estamos hablando de números y mi mente está
funcionando en cada momento pensando en porcentajes,
cifras...
Dice
que a quien maneje bien los números es más probable que la economía le
vaya bien, porque la economía es número. ¿Es aplicable a la
empresa?
Por
supuesto. Es más fácil que una empresa gestionada por alguien que
maneje bien los cálculos funcione. Por puro concepto. Estamos hablando
de números, al final una empresa es economía, funciona en base a esos
patrones y, si manejas bien los números, todas las relaciones y
situaciones creadas en ese plano, tienes más probabilidades de que vaya
bien.
¿Cuáles
son los principales beneficios del buen manejo del
cálculo?
De todo
tipo, por ejemplo, precisamente, ayuda en tu economía. Un buen manejo
de los números implica una toma de decisiones más rápida y eficiente en
momentos puntuales. A mí me sirvió para decidir no fumar: pensé muy
rápido que 20 cigarrillos por cajetilla, en 20 años son 144.000
cigarrillos fumados, 3 litros de alquitrán bebidos y 20.000 euros
gastados. Con esos 20.000 euros me puedo ir de vacaciones 15 días al
Caribe. Canalizas todas esas cosas. En el juego del Poker calculo en
función de variables como el número de jugadores, el bote, las cartas
que tengo… Juegas con esos parámetros y tomas la mejor decisión, y a
largo plazo matemáticamente hablando seguramente terminarás ganando. El
cálculo va unido con todo y es fundamental para que el cerebro se
mantenga en forma.
¿Desconecta
del cálculo en algún momento?
Desconecto
y no desconecto. Porque mantenerme conectado no es algo que a mí me
cueste un esfuerzo. Se puede decir que llevo incorporada la habilidad.
Cuando eres calculista una de las principales cuestiones es mecanizar
determinados procesos, lo que implica que vengan solos. No me cuesta,
lo hago sin querer.
Para
finalizar, se lo harán siempre, pero como le divierte no creo que le
canse… ¿cuánto son 7.851 x 8.112?
(En
menos de 4 segundos) 63.687.312. He utilizado una técnica cruzada en la
que por detrás hay percepción espacial, evidentemente también hay
concentración, coordinación y mucha lógica. Utilizo un logaritmo que
requiere mucha lógica.
