El futuro de social media
El futuro es incierto, lo único claro es que se producirán cambios y que tendremos que ser capaces de adaptarnos a ellos. Todo lo que suceda estará basado en tres ejes: el acceso a la red, el progreso tecnológico y el comportamiento de las personas. Y en función de estos ejes se pueden explorar diferentes escenarios.
Abril, 2011
José Manuel Ramos. Experto HCM y Consultor de negocio de
Ibermática
Año
2025: Internet ha sufrido una revolución de tal envergadura que se ha
convertido en la plataforma de la prosperidad mundial. Es parte
integral de nuestras vidas, un mundo lleno de oportunidades, con gran
variedad de aplicaciones que cubren las necesidades y demandas de la
mayoría de la población mundial y las empresas.
O tal
vez no. Todo el estallido de productos y servicios entorno a la web ha
resultado una fuente de frustración mundial porque están sobresaturados
y no son fiables. Existe una gran brecha digital entre los que pueden
acceder a entornos protegidos, y costosos, y quienes se mueven en un
Internet gratuito y peligroso. O, quizás, el estancamiento económico y
político ha creado tal modelo proteccionista que se han reducido las
demandas de los usuarios para pagar por aplicaciones y
servicios.
En
definitiva, cualquiera de estos escenarios es posible. El futuro es
incierto, lo único claro es que se producirán cambios y que tendremos
que ser capaces de adaptarnos a ellos. Actualmente estamos ante una
revolución social y tecnológica. Lo social vende, tiene gancho y parece
que va a ser una pieza importante en el futuro.
Todo lo
que suceda estará basado en tres ejes: el acceso a la red, el progreso
tecnológico y el comportamiento de las personas. Y en función de estos
ejes se pueden explorar diferentes escenarios.
EL ACCESO A LA RED
Así, en
el acceso a la red, por ejemplo, las características basadas en
capacidad, velocidad y calidad influirán notablemente en el futuro. De
estas capacidades dependerán la productividad, el crecimiento y la
inclusión social. Será, por tanto, vital la influencia que puedan
ejercer los gobiernos tanto directa como indirectamente para extender y
mejorar la red, creando oportunidades y las competencias reguladoras
necesarias para favorecer la respuesta privada.
Fijándonos
en este eje, el futuro de las redes
socialespasa
por facilitar el acceso a la red a los usuarios. Lamentablemente,
actualmente existen gran cantidad de organizaciones que hoy día
consideran Internet y las redes sociales como un elemento de ocio, que
distrae más que aporta. De esta manera, se limitan las posibilidades
que puede ofrecer esta gran ventana al mundo.
EL PROGRESO TECNOLÓGICO
Por
otro lado, a medida que la red evoluciona aparecerán nuevas opciones
tecnológicas. Para sacarles el máximo provecho es indispensable la
inversión en I+D, que aunque no asegura los logros los
facilita.
Asimismo,
el uso avanzado de la tecnología ofrece un impacto importante en las
organizaciones: reduce costes, incrementa la velocidad de procesamiento
y la capacidad de almacenamiento (que da lugar a información
cualificada para tomar decisiones). Aunque, como ya indicaba antes,
para ello es necesario hacerla accesible a todos.
En el
ámbito de las redes sociales hay una ingente cantidad de herramientas
(desde soluciones con una funcionalidad única a plataformas
integradoras, software con licencia vs software libre, accesibilidad
desde distintos dispositivos) que nos permiten estar en contacto con
los demás. Y, además, cada una de ellas puede tener diferentes usos
dentro de la organización como, por ejemplo, incentivar la
comunicación, la publicidad, la atención al cliente o la gestión de
proyectos internos.
Y,
aparentemente, irán surgiendo nuevas herramientas, nuevos usos, nuevos
dispositivos que permitan conectarnos en cualquier momento de nuestra
vida.
EL COMPORTAMIENTO DE LAS PERSONAS
Por
último, serán las elecciones de los usuarios a través de la demanda de
conectividad, dispositivos, aplicaciones y contenidos los que definirán
cómo han de evolucionar las redes y la tecnología. Sus decisiones
estarán basadas en la facilidad de uso, seguridad, precios asequibles y
su cultura.
En la
medida en que las redes sociales atraigan la atención de las personas y
éstas sean incluidas en los diferentes ámbitos de su vida tanto
profesional y personal, dejarán de verse como algo ligado
exclusivamente al ocio.
Por lo
tanto, no está claro cómo será el futuro de social media. Los tres ejes
mencionados nos permiten establecer diferentes escenarios y hacen que
el futuro sea incierto. Cierta regulación de la situación y una apuesta
clara por parte de la administración pública darían un empujón
considerable en el uso de social media.
La
velocidad de la tecnología pondrá a nuestra disposición herramientas
sociales e información más que suficiente que deberemos ser capaces de
procesar. ¿Estamos preparados y dispuestos?
No
obstante, entre todas las variables, lo que realmente podrá decidir la
línea a seguir en un sentido u otro son las personas y su criterio para
diferenciar entre lo necesario y superfluo. ¿Somos realmente sociales o
es una situación transitoria necesaria para sobrevivir en un momento
delicado?
