Explotación, Sistemas y Atención a Usuarios (SIT)
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La oferta de servicios de infraestructura tecnológica se centra en aquellos servicios destinados a la gestión de la tecnología, los usuarios y los procesos para organizaciones con un parque de equipos o distribución de los mismos destacados. En concreto, se trata de prestar un conjunto de servicios de manera personalizada y aportando valor añadido en la gestión de los servicios, sus Acuerdos de Niveles de Servicio (ANS), flexibilidad en el ámbito, agilidad de despliegue, cobertura integral y compromiso de calidad. Por tanto, supone una importante evolución respecto a los clásicos ámbitos de asistencia técnica o simples proyectos de evolución y/o suministros de productos o tecnología. Con esta aproximación, se alcanza un entendimiento de las necesidades del responsable de IT o de sistemas y explotación, dentro de una organización, al identificar sus problemáticas concretas en cada área, aportando además una cobertura integral de los requerimientos de Tecnologías de la Información. |
Catálogo de servicios Referencias Partners |
Desafíos del responsable de IT
La oferta SIT corresponde a las necesidades de un responsable de IT, o de sistemas y explotación, dentro de una organización, en su relación con la tecnología que gestiona, los usuarios, que son sus clientes finales, y los procesos que soportan su departamento o área. SIT dispone de competencias y experiencia en las tres grandes áreas. Por un lado, en los procesos que, en base a metodologías, organización de las TI, y estrategia tecnológica, permiten sentar las bases para una explotación óptima y eficaz de los sistemas y la relación de los usuarios con éstos. También en la gestión de las necesidades de los usuarios, como clientes finales y en su relación con la informática distribuida, tanto en soporte remoto como local, además de en formación técnica. Y finalmente, en todos los aspectos tecnológicos (ya sean de sistemas o de infraestructuras) que definen la operatoria de la informática distribuida.
La gestión de los sistemas distribuidos supone hacer frente a una serie de problemas, tales como el incremento de la complejidad tecnológica, el volumen de usuarios creciente y de perfiles variados, la dispersión geográfica de los usuarios y de la tecnología, la diversificación de los recursos de soporte, y la falta de control y seguridad. Así, habitualmente es necesario actuar en diferentes frentes, tales como la estrategia tecnológica, la gestión de las infraestructuras y de los sistemas, y los servicios prestados a los usuarios. El trinomio procesos, tecnología y usuarios forma un ciclo que se realimenta y que debe ser abordado de forma integral, para así obtener mejoras significativas en la reducción de costes, calidad del servicio, productividad de los usuarios, disponibilidad de los sistemas, etc.
