Coworking nocturno para emprendedores
Un grupo de personas con distintos perfiles, profesiones y edades se reúne para trabajar en sus iniciativas personales. El objetivo es generar un ambiente de trabajo que favorezca la puesta en marcha de sus proyectos propios.
José Manuel Ramos
Experto HCM y Consultor de negocio de IbermáticaTwitter

Febrero, 2012
Hace unos días leí un artículo que apareció en el diario ADN relativo a un grupo de personas que se reúnen periódicamente para desarrollar sus proyectos personales bajo el concepto de night owls.
Me llamó mucho la atención ver cómo hay personas que se siguen interesando, se siguen comprometiendo con algo, y el esfuerzo sigue siendo un valor por el que merece la pena apostar. Son personas que no se conforman con lo que tienen (la mayoría disponen de un trabajo, son jóvenes), desean poner en marcha sus iniciativas y para ello cuentan no sólo con la tecnología sino también con otras personas que están en una situación similar.
Buscando con algo más de detalle en qué consiste este movimiento he comprobado que esto no es algo nuevo y se pueden encontrar varias referencias a lo largo de la historia (Winston Churchill, James Joyce, Marcel Proust, Adolf Hitler).
Wikipedia define NIGHT OWL como aquella persona que tiende a permanecer despierta hasta altas horas de la noche. En un contexto profesional, a menudo esto suele tener una connotación negativa: impuntualidad, indisciplina, incluso vaguería.
En enero de 2007 se inició un movimiento en Dinamarca que pretendía darle un giro a esta situación. Se creó la Sociedad-B (frente a los A-people que viven durante el día), basada en el establecimiento de un entorno de trabajo más flexible con la colaboración de sindicatos, políticos y legisladores. Consideraban que el modelo del madrugador no es apropiado para una sociedad post-agrícola como la actual.
Posteriormente, en 2010, surge en Nueva York el movimiento night owl (similar a la noche en blanco) congregando a una decena de trabajadores. La siguiente semana eran cien adeptos, y rápidamente se extendió al resto del mundo: Estocolmo, Tel Aviv, Londres, y ahora, Madrid.
Así, martes tras martes, entre las 10 de la noche y las 4 de la madrugada, un grupo de personas con distintos perfiles, profesiones y edades se reúne para trabajar en sus iniciativas personales. Igual que cuando nos juntábamos para estudiar durante la época universitaria y así crear un ambiente que favoreciera el estudio y nos permitiera ayudarnos a entender las distintas asignaturas. Este grupo de personas busca generar un ambiente de trabajo que favorezca la puesta en marcha de sus proyectos personales.
El perfil habitual suele corresponder con personas que trabajan por cuenta ajena por el día y que aprovechan su tiempo libre para poner en marcha sus proyectos personales. Y la noche es su momento más productivo y sin distracciones. A través de este movimiento han conseguido rodearse de personas en su misma situación. Y esta sintonía permite la colaboración de una forma natural.
Adicionalmente, desde la administración se apoyan este tipo de iniciativas, facilitando los lugares de encuentro. En Madrid están el Centro de Innovación de la Ballesta y GarAJE. El lugar de las reuniones se confirma habitualmente a través de Meetup y la actividad de la reunión se puede seguir a través del hashtag #nightowls y la cuenta de Twitter @madnightowls.
La colaboración, el esfuerzo y la tecnología se unen de nuevo para superar las dificultades y las crisis.
